1 Tu nombre se convierte en ADN
El ADN real usa 4 "letras": A, T, G y C. Las células leen esas letras de tres en tres — cada grupo de tres se llama codón y corresponde a un aminoácido (los bloques que forman las proteínas). Esto no es inventado: es la tabla del código genético, descubierta en los años 60.
Cada letra de tu nombre se convierte en un codón real. La M pasa a ser ATG, que codifica Metionina. La A se convierte en GCA, que es Alanina. Y así con cada letra.
2 Propiedades de tus aminoácidos
Cada aminoácido tiene propiedades físicas medibles, como cualquier molécula. Calculamos la media de cuatro propiedades para todos los aminoácidos de tu nombre:
3 Se busca tu organismo
Cada organismo de nuestra lista tiene un "perfil ideal" basado en datos reales de su genoma. Por ejemplo, Thermus aquaticus (la bacteria de los géiseres) tiene un contenido GC de ~69% porque necesita ADN termoestable. La Drosophila (mosca de la fruta) tiene GC bajo, ~42%.
Comparamos tu perfil con el de cada organismo y te asignamos el más cercano en las cuatro dimensiones. Es como preguntar "¿a qué punto del mapa estás más cerca?", pero en un mapa de cuatro ejes en vez de dos.